El artista urbano Toxic Crow vuelve a ocupar los titulares, esta vez tras ser acusado por el Ministerio Público en un proceso relacionado con un presunto fraude eléctrico, un caso en el que las autoridades alegan un perjuicio económico superior a los RD$1.6 millones. El expediente fue presentado para solicitar la apertura de un juicio, mientras el artista rechaza las acusaciones y asegura que demostrará su inocencia en los tribunales.
La controversia ha tomado un matiz político luego de que Toxic Crow afirmara públicamente que Santiago Matías (Alofoke) podría llegar a ser presidente de la República. A partir de ahí, en las redes sociales surgieron voces que consideran que el proceso judicial podría tratarse de una persecución política, mientras otros sostienen que se trata simplemente de un caso que debe resolverse conforme a la ley.
Hasta el momento, no existe evidencia pública que demuestre que la acusación esté relacionada con las opiniones políticas del artista. Esa es la postura de sus seguidores y del propio intérprete, quien ha denunciado que buscan desacreditarlo y silenciarlo por sus posiciones públicas. Por su parte, el Ministerio Público mantiene que el expediente responde exclusivamente a una investigación por un presunto fraude eléctrico.
Como en todo Estado de derecho, corresponde a los tribunales determinar si las acusaciones tienen fundamento o si el artista es inocente. Mientras tanto, el caso continúa alimentando el debate entre la farándula, la política y la justicia, demostrando una vez más que, en la República Dominicana, cuando un artista opina sobre temas políticos, las reacciones no tardan en llegar.

