Santo Domingo.– Felipe Antonio "Fellito" Suberví ha logrado mantenerse como una de las figuras de mayor presencia dentro del Partido Revolucionario Moderno (PRM), al frente de la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD), institución desde la cual ha impulsado proyectos de saneamiento de cañadas, ampliación del servicio de agua potable y modernización de la entidad.
Sin embargo, su gestión no ha estado exenta de cuestionamientos. En distintos sectores del Gran Santo Domingo persisten las quejas por la falta de agua, las averías que tardan en ser corregidas, el deterioro de algunas calles luego de intervenciones de la CAASD y la percepción de que las respuestas a las comunidades no siempre llegan con la rapidez esperada.
A estas críticas se suman observaciones surgidas tras auditorías administrativas divulgadas años atrás, en las que se identificaron procesos que posteriormente la propia dirección de la institución afirmó haber corregido en su gran mayoría. Este tema ha sido utilizado por sectores opositores para cuestionar la gestión, mientras la CAASD sostiene que fortaleció sus controles internos y sus niveles de transparencia.
En el plano político, el nombre de Fellito Suberví aparece con frecuencia en conversaciones sobre el futuro liderazgo del PRM. No obstante, para muchos analistas, una eventual aspiración presidencial requeriría algo más que una buena imagen personal: necesitaría un equipo político sólido, con mayor capacidad de comunicación, cercanía con la ciudadanía y respuestas oportunas frente a las críticas.
En las redes sociales y en la opinión pública pueden encontrarse posiciones divididas. Hay quienes valoran las inversiones realizadas en infraestructura hidráulica y saneamiento, mientras otros entienden que los problemas cotidianos del suministro de agua siguen afectando la percepción de la población. Esa realidad representa uno de los principales retos para cualquier proyecto político que busque trascender la administración de una institución pública.
Si Fellito Suberví aspira a posiciones de mayor liderazgo nacional, deberá convencer no solo con obras e indicadores de gestión, sino también con resultados que la población perciba directamente en su calidad de vida. En política, la eficiencia administrativa es importante, pero la percepción ciudadana suele ser el factor que termina definiendo el respaldo electoral.

