La intervención de la DIDA permitió que una ciudadana no tuviera que asumir de su bolsillo un monto que, tras la verificación correspondiente, debía ser cubierto dentro de su seguro de salud.
SANTO DOMINGO, RD.– Lo que para una familia dominicana puede representar una deuda difícil de asumir, para una Administradora de Riesgos de Salud puede aparecer inicialmente como una diferencia de cobertura. Sin embargo, cuando el afiliado entiende que algo no corresponde y decide reclamar, la historia puede cambiar.
El director general de la Dirección de Información y Defensa de los Afiliados a la Seguridad Social (DIDA), Elías Báez, expuso recientemente el caso de una afiliada a la que se le pretendía negar la cobertura de una operación por aproximadamente RD$55,000.
De acuerdo con la información divulgada por Báez, la ciudadana acudió a la DIDA y, luego de la intervención de la institución, se determinó que el monto correspondía a una cobertura que debía ser asumida por el sistema, evitando que la afiliada tuviera que sacar de su bolsillo esos RD$55,000.
El caso puede parecer una cifra aislada, pero en realidad coloca sobre la mesa una discusión mucho más importante: ¿cuántos afiliados terminan pagando de su propio bolsillo servicios que deberían estar cubiertos porque desconocen sus derechos o porque no saben a qué institución acudir?
La DIDA como defensa frente a los cobros indebidos
La situación denunciada por Báez se produce en momentos en que la DIDA ha colocado los reclamos por cobros adicionales, diferencias de honorarios y negaciones de cobertura entre sus principales líneas de atención.
Solo durante agosto, la institución informó que sus intervenciones evitaron desembolsos por RD$18,515,242.74 a afiliados y familiares. Entre los casos atendidos estuvieron negaciones de cobertura, cobros adicionales, exigencias de depósitos y diferencias de honorarios. (Diario Libre)
La propia DIDA ha advertido que las diferencias entre las ARS y los prestadores de servicios de salud no deben convertirse automáticamente en una factura para el afiliado.
Ese punto es fundamental: el ciudadano no debe convertirse en el responsable de resolver las diferencias administrativas entre una aseguradora y una clínica.
RD$55,000 que una familia pudo haber tenido que pagar
El caso de los RD$55,000 tiene precisamente esa dimensión.
Para una persona de ingresos medios o bajos, disponer de RD$55,000 de manera inesperada puede significar endeudarse, utilizar los ahorros destinados a la alimentación, dejar de pagar otras obligaciones o, sencillamente, no poder realizar el procedimiento médico.
Por eso, la intervención de la DIDA no debe medirse únicamente por la cantidad de dinero ahorrada.
También debe medirse por la protección de un derecho.
La institución ha informado que durante la actual gestión de Elías Báez ha identificado miles de situaciones relacionadas con cobros indebidos y ha evitado que los afiliados tengan que asumir importantes desembolsos. En noviembre de 2025, la DIDA reportó que había detectado 1,855 cobros indebidos en casos de salud, evitando pagos por más de RD$56.7 millones. (DIDA)
El mensaje para los afiliados
El caso deja una enseñanza sencilla pero poderosa: si una ARS, clínica o prestador exige al afiliado un pago que este considera injustificado, no necesariamente debe aceptar la factura sin preguntar ni reclamar.
La DIDA dispone del programa “DIDA 24 Horas Contigo”, mediante el cual los afiliados pueden presentar sus casos para que sean evaluados y, cuando corresponda, se realicen las gestiones de defensa.
Además, la DIDA ha señalado que entre las situaciones que recibe se encuentran los cobros adicionales, depósitos exigidos para recibir atención, retención de pacientes y negaciones de servicios que deberían estar cubiertos. (DIDA)
El debate que debe abrirse
El caso de los RD$55,000 debería provocar una reflexión nacional.
No basta con tener un seguro de salud si el ciudadano desconoce qué cubre, cuánto debe pagar y cuáles son sus mecanismos de defensa.
La verdadera protección del afiliado comienza cuando las instituciones del sistema funcionan y cuando el ciudadano sabe que puede reclamar antes de sacar dinero de su bolsillo.
En este episodio, una llamada a la DIDA terminó evitando que una afiliada asumiera un pago que, según la verificación realizada, no le correspondía.
RD$55,000 que una ciudadana conservó en su bolsillo. Pero, más importante aún, un derecho que fue reclamado y defendido.
Y esa debería ser la pregunta que quede sobre la mesa:
¿Cuántos dominicanos están pagando hoy de su bolsillo lo que legalmente debería cubrir su seguro de salud, simplemente porque no saben dónde reclamar?

