Mientras decenas de ciudadanos dominicanos buscan alivio en los ríos para escapar del calor, otros miles pasan gran parte de sus jornadas bajo el sol
Barrer calles, vender frutas en un semáforo, cocinar frente a un anafe, pintar o dirigir el tránsito son trabajos que no pueden detenerse, incluso cuando las altas temperaturascomienzan a pasar factura.
La República Dominicana fue colocada por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) en la categoría más alta de riesgo por calor extremo entre el 1 y el 7 de julio. Además, el pasado lunes, el país registró la temperatura más alta en lo que va de 2026, con 39.9 grados Celsius en Sabaneta, Santiago Rodríguez, según el Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet).
Para quienes trabajan al aire libre, esos datos tienen una traducción sencilla: jornadas más pesadas, agotamiento y, en algunos casos, síntomas que comienzan a afectar su salud.

