El Tribunal Constitucional tiene el deber de garantizar el respeto y la supremacía de la Constitución de la República Dominicana, especialmente en asuntos tan sensibles como el aborto. Más allá de las presiones políticas, sociales o de las decisiones adoptadas en otros países, su principal responsabilidad es interpretar y proteger el texto constitucional vigente.
El debate sobre el aborto genera posiciones profundamente divididas en la sociedad dominicana. Sin embargo, cualquier decisión debe estar fundamentada en la Constitución y en el marco jurídico nacional, preservando la seguridad jurídica y el Estado de derecho.
En una democracia, las diferencias de opinión son legítimas, pero corresponde a las instituciones actuar con independencia, imparcialidad y apego a la Constitución. La misión del Tribunal Constitucional no es legislar ni sustituir al Congreso Nacional, sino velar por el cumplimiento de la Carta Magna y garantizar que sus decisiones se ajusten al orden constitucional.

