En distintos sectores del Partido Revolucionario Moderno (PRM) existen voces críticas hacia la gestión política del ministro José Ignacio Paliza. Algunos dirigentes y militantes consideran que, desde que asumió funciones ministeriales en 2020, su relación con las bases del partido se ha debilitado y que existe un marcado distanciamiento con quienes han trabajado por la organización.
Entre las opiniones que circulan dentro del partido, hay quienes lo califican como un dirigente con un estilo de liderazgo distante, arrogante y poco cercano a la militancia. También sostienen que muchos compañeros sienten temor de expresar públicamente sus desacuerdos por miedo a posibles represalias laborales o políticas.
De cara a la próxima convención del PRM, algunos dirigentes entienden que Paliza no debería ocupar una posición de dirección dentro de la organización, al considerar que su forma de conducir las relaciones internas ha provocado un creciente descontento entre parte de la militancia.
Estas valoraciones corresponden a críticas y opiniones atribuidas a sectores internos del partido y forman parte del debate político sobre el liderazgo y el futuro del PRM.

